¿Cómo funciona la carboxiterapia?

¿Sabías que el dióxido de carbono puede convertirse en tu gran aliado de belleza? El CO2, además de ser uno de los principales componentes de nuestra atmósfera es un activo con infinitas aplicaciones en el mundo de la cosmética y con unos resultados de lo más sorprendentes. ¿Intrigada? Te contamos todo lo que necesitas saber acerca de la carboxiterapia.

Desde tratar problemas de varices hasta combatir la celulitis y la flacidez de la piel, pasando por la eliminación de los cúmulos de grasa resistentes, la carboxiterapia tiene infinitas aplicaciones para mejorar la belleza y salud de nuestra piel. Por ello, en los últimos años son muchos los centros de belleza que han incorporado este tratamiento a su oferta, obteniendo unos resultados de lo más satisfactorios.

¿CÓMO FUNCIONA LA CARBOXITERAPIA?

Es un método no invasivo que consiste en la aplicación de dióxido de carbono por vía subcutánea mediante pequeñas infiltraciones. Con esto se consigue estimular la oxidación de los ácidos grasos y reducir la celulitis y la flacidez de la piel. No suele presentar efectos secundarios, salvo una pequeña molestia en la zona de aplicación y un ligero enrojecimiento que dura unos minutos. También es posible que aparezca algún moratón tras el pinchazo (en función de la sensibilidad de la piel de cada persona), pero éste desaparecerá en pocos días.

Una vez finalizada la sesión se suele complementar con presoterapia o LPG para incrementar la difusión del gas a los tejidos adyacentes.

CARBOXITERAPIA PARA REDUCIR LA GRASA LOCALIZADA Y COMBATIR LA CELULITIS 

La carboxiterapia produce en nuestro organismo un efecto bioquímico, por lo que tiene una acción similar a la que conseguiríamos realizando ejercicio físico: reducir la grasa al estimular la oxidación de los ácidos grasos en el músculo. Sin embargo, este tratamiento consigue además mejorar los resultados en la grasa subcutánea, algo que el deporte por sí solo no consigue, por lo que se trata de la terapia perfecta para combinar con unos hábitos de vida saludables y eliminar la grasa resistente a las dietas y el ejercicio.

​En cuanto a la celulitis, la aplicación subcutánea de dióxido de carbono en las zonas en las que la temida piel de naranja hace su aparición (piernas, glúteos, abdomen y brazos) consigue mejorar este problema en cuatro niveles:

  • Mejora la circulación sanguínea y linfática ayudando a la eliminación de líquidos
  • Mejora el tono de la piel devolviéndole la elasticidad y reduciendo la flacidez
  • Reduce la piel de naranja y la aparición de los antiestéticos hoyuelos asociados a la celulitis
  • Disminuye el volumen de la zona y alivia los síntomas que acompañan a la celulitis, como la pesadez.

Referencia:

  1. Autor. Patricia Álvarez. Fecha de publicación: 24.04.2018. Blog recuperado de: https://www.enfemenino.com/