Teotihuacán: culturas prehispánicas

En nuestro blog, hoy te contaremos un poco de la historio de Teotihuacán, un lugar maravilloso que no debes dejar de visitar.
Considerada por historiadores como el primer gran centro urbano prehispánico, Teotihuacán fue un centro religioso y habitacional que influyó en toda la región mesoamericana, desde el norte de México hasta el sur llegando a Guatemala tanto de forma artística como comercial.

Existen muy pocos datos de cómo se fundó, aunque se sabe que fue al inicio de la era cristiana cuando algunos grupos mesoamericanos se asentaron en el valle de Teotihuacán, ubicado en el altiplano central de México. En este periodo formativo, se construyeron las bases o plataformas de las que posteriormente serían las pirámides del sol y de la luna construidas entre el año 1 y 150 D.C. Para el 200 y 600 D.C. Teotihuacán comienza una etapa de mayor esplendor, que dominaba no de forma militar sino de forma comercial y cultural. Llegó a albergar aproximadamente a 200.000 habitantes en una extensión territorial de cerca de 20,000 km cuadrados, que se mantenía del cultivo del maíz, maguey, chile, entre otros frutos además de la caza y pesca.

La sociedad teotihuacana era teocrática regida por reyes y sacerdotes encargados de la administración política y religiosa seguida de artesanos, y comerciantes y agricultores que vivían en barrios de acuerdo a su estatus social.

En la vida religiosa, rendían culto a las fuerzas naturales. Entre sus dioses estaban Tláloc, su principal dios que representaba la fecundidad y la lluvia, Chalchiuhtlicue, diosa del agua, y Quetzalcóatl que representaba la sabiduría. Se realizaban ritos funerarios para enterrar a los muertos y junto a ellos eran depositados ofrendas y diversos objetos acordes a la posición social del difunto.

Arquitectónicamente, Teotihuacán está trazada de forma perfectamente planeada sobre un eje llamado calzada de los muertos que a lo largo y ancho alberga construcciones de piedra que eran utilizadas para propósitos habitacionales o religiosos. Dentro de estas construcciones, destacan las pirámides del sol y de la luna y el templo de Quetzalcóatl. Debido a esta perfección, los mexicas bautizaron a esta ciudad como Teotihuacán que en náhuatl significa “ciudad de los dioses”. Este nombre es el que se conoce hoy en día, aunque no se sabe cómo llamaban los habitantes al centro ceremonial.

En el 600 D.C, comienza la decadencia de esta gran urbe mesoamericana dejando de influir y abandonándose lentamente, ya para el 800 D.C. la ciudad es saqueada y aparentemente quemada según las evidencias arqueológicas encontradas en el sitio.